Como consecuencia del acoso y maltrato de los Welser los Caquetíos y Manaure
 emprendieron retirada
 de sus tierras hacia San Fernando de Apure donde fueron recibidos
 por el Cacique Biracua.
 Conoce en esta sección acerca del período de lucha y sufrimiento de nuestros antepasados en la 
Venezuela colonial.


La llegada de los Welser a Coro torció el rumbo de la colonización pacífica iniciada por Martínez de Ampíes. Una claúsula del contrato real con los alemanes permite calificar las rebeldías, lo que dará lugar para perseguir y esclavizar a los indios tratándolos de indómitos. Los caquetíos mantendrán por un tiempo cierto status favorable, porque contra ellos no se tenía el formulismo legal de calificarlos de rebeldes, pero las otras tribus serán esclavizadas. 

La conducta inhumana de los teutones hizo que los indios respondieran también con la violencia. los primeros en lazarse fueron los jirajaras. Lo hicieron en la sierra que llevaba su nombre-después llamada de Coro- y mantuvieron en acoso continuo a la población. Respondieron en la agresión  en la forma más guerrida que enfrentaron los españoles. Asaltaban en los caminos y se sublevaban en los poblados. Repetidamente incursionaban a la ciudad y ponían en consternación a sus habitantes. Los que estaban en servicio mantenían  mantenían en aceho sus dueños  y estos temían su agresión. Los españoles vivían en constante sobresalto, agravándose la situaciónposteriormente, porque a los indios se unieron algunos negros cimarrones que habían huído a los montes a liberarse de la esclavitud.

Después se alzaron los indios caquetíos. En nada se tomó en cuenta el buen comportamiento y la resignación que estos observaban, pues los alemanes los trataban de la manera más desconsiderada. A tanto llegó el maltrato que hasta el mismo Manaure, cuando tuvo que reclamar por la sustracción de unas canoas, sometiénrole a prisión. Esto dió lugar a que el gran cacique, ofendido y apesadumbrado por la suerte de los suyos, emprendiera la retirada hacia lejanos confines. Con los indios que le siguieron se ausentó de la que fuera la capital de susu dominios. Según Arcaya, después de atravesar los llanos, se internó en la región del Meta. Parcialmente esto coincidiría con una versión , transmitida por tradicional oral en San Fernando de Apure, la cual refiere que Manaure terminó su peregrinaje en este lugar, donde fue recibido con muestras de amistad y gran respeto por el cacique Biruaca, uno de los Jefes de los Achaguas, quien lo alojó en su tribu. Según la leyenda, Manaure llegó muy enfermo, acosado por la fiebre, y murió poco tiempo después a orillas de la laguna hoy llamada de San Rafael, situada la sureste de la ciudad de San Fernando, donde fue enterrado con todos los tesoros que traía.De documentos encontrados por el Hermano Nectario María en el archivo general de las Indias, se deduce que de Coro salió Manaure para Capatárida y que, un año después, muerto el cacique, regresaron a Coro sus familiares, acompañados de numerosos indios que habían ido con ellos. Seguramente que de Capatárida, deseoso de poner la amyor distancia entre el y sus opresores, el Cacique Manaure tomó la ruta hacia los llanos.

 

 

Manaure prefirió huir antes que incumplir su palabra en el trato de sometimiento que había hecho con Martínez de Ampíes, pero dejó en libertad a sus deudos para que procedieran coomo creyeran conveniente. Por eso su tío Marcos bacoa y su hijo Juan de baracoica - quienes habían sido bautizados por Martínez de Ampíes y a los que los españoles daban titulo de Don por respeto a sus jerarquías- se levantaron en las montañas de las márgenes del Rio el Tocuyo y de la sierra, adonde se habían retirado, contando con el apoyo del Cacique Catehuyare que dominaba en la zona de pecaya. Los corianos quedaron prácticamene aislados por tierra, estaban en arman los indios caquetíos. Todo esto acompañado de la hostilidad perenne de los jirajaras.

    Dos años duraron los caquetíos en estado de activa rebeldía, hasta que por intervención del Obispo Rodrigo de Bastidas, quien logró una entrevista con Bacoa, depiusieron su actitud. Pero al ausentarse el obispo para Santo Domingo los indios rebelánrose de nuevo, al creer que los alemanes volverían a sus andadas. Otra vez intervino Bastidas -ahora desde santo Domingo ya ante la Emperatriz- consiguiendo que esta enviara un areal cédula al Gobernador de Venezuela en la que, dentro de la consideración de que Bacoa había sido bautizado y poniendo como condición que este se colocarar en obedencia se le dejase en libertad y se le perdonase toda su gente, prohibiendo fueran encomendados tanto el como los suyos. Así se obtuvo la paz con los Caquetíos; no obstante muchos de ellos, junto con sus caciques, permanecieron en las montañas y no volvieron más alas cercanías de Coro.

REFERENCIA:

Luchas e Insurrecciones en la Venezuela Colonial
Manuel Vicente Magallanes.
Academia Nacional de la Historia. Caracas, 1982 . 
Italgrafica. pgs. 34- 38. 

 

 

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